De cáscara gruesa y en ocaciones lisa peluda, una pulpa blanca y con un aroma inconfundible. El coco, una maravilla tropical que nos aporta una grán cantidad de beneficios a nuestro cuerpo: 100 gramos de pulpa nos aportan 342 calorías; sí, es una de las frutas más calóricas pero con un sinfín de propiedades nutritivas. Entre las múltiples beneficios del coco destacan sus propiedades antioxidantes, su capacidad para regular la presión sanguínea y disminuir los triglicéridos. Además es rico en fibras y minerales (potasio, fósforo, magnesio, hierro y vitaminas E, C, y B).
La vida es un eco. Lo que envías, regresa. Lo que siembras, cosechas. Lo que das obtienes, lo que ves en los demás existe en ti. Recuerda, la vida es un eco siempre regresa a tí.
Anónimo Tweet
Contenidos
¿Por que es bueno consumir coco?
Teniendo en cuenta sus propiedades nutritivas, su consumo ocasional y en cantidades moderadas, la OMS lo recomienda para todos: niños, jóvenes, adultos, deportistas, mujeres embarazadas, madres lactantes y personas mayores.
El coco crece en los cocoteros, la palmera más cultivada del mundo. Su origen lo encontramos en las islas de clima tropical, y hay distintos tipos de cocoteros que se clasifican en gigantes, enanos e híbridos. Pero, ¿cómo podemos saber si el coco está en su punto? Pues agitándolo. Si no se oye el típico chapoteo del agua en su interior es porque el coco está seco y con la pulpa rancia
También se ha estimado que el 50 % de la grasa del coco es ácido láurico, un tipo de lípido que aumenta los niveles de colesterol bueno y reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Además, este ácido posee tiene propiedades antibacterianas, antifúngicas y antivirales.
El coco para tu salud...reduce el colesterol
El 75% de las grasas del coco son saturadas, del tipo que se asocia al colesterol elevado, pero su riqueza en ácido láurico produce que no solo no eleve el colesterol malo, LDL, sino que lo reduce y aumenta el bueno, HDL según un estudio publicado en The Philippine Journal of Cardiology.
Más allá de los estudios bioquímicos están las pruebas históricas. El coco ha formado parte de la alimentación básica de los pueblos del Océano Pacífico que apenas conocieron el colesterol elevado, la obesidad, la diabetes o los infartos cardiacos o cerebrales hasta que modificaron su dieta tradicional.
Formas de consumir coco
Cada derivado del coco tiene sus beneficios particulares. A continuación te presentamos alguno de los derivados mas accesibles del coco:
Agua rehidratante
El agua de coco es una bebida isotónica natural que se obtiene de los cocos verdes, cosechados con cinco o seis meses. Es ligera y aporta azúcares y grasas en dosis moderadas, así como minerales y vitaminas.
Pulpa de coco
Es más pobre en hidratos de carbono (16%) que las harinas de cereales (70%), pero en su lugar aporta mucha fibra (un 40% del peso, por un 12% de la harina integral de trigo) y el doble de proteínas (26% por 13%).
Una leche muy valiosa
La leche de coco es grasa y espesa. Según su dilución, contiene entre un 15 y un 22% de grasa. Es bastante menos que la leche de vaca entera, que está entre el 30 y el 35%, pero si se quiere adelgazar no se recomienda tomar más de 60 ml diarios y debe consumirse siempre de calidad ecológica.
Manteca de coco
Es un excelente sustituto de la mantequilla, sobre todo cuando acompaña a ingredientes dulces. También puede enriquecer smoothies y mueslis, o aportar sabor a multitud de recetas. No debe utilizarse para freír, porque la fibra se quema.
Aceite de coco
Apto para frituras por su estabilidad. Su precio elevado en Europa hace aconsejable usarlo en preparaciones que pidan poca cantidad.
El coco maduro se compone de un 35% de aceite de coco, el único formado en más del 50% por ácidos grasos de cadena media, fácilmente digeribles. Se asimilan sin ayuda de la bilis, son solubles en agua y penetran sin problemas en el torrente sanguíneo y en el hígado, donde se transforman en energía y, en segundo lugar, en reserva de grasa, por lo que contribuyen menos a la obesidad que otras grasas.
Por otra parte, los estudios sugieren que posee acción antimicrobiana, antiviral y antimicótica, por vía tanto interna como externa. Se puede usar como aceite corporal en infecciones por hongos o bacterias. En países tropicales como Tailandia se emplea para cocinar porque soporta bien las altas temperaturas.
Harina de coco
La harina de coco es más grasa que la de cereales, pero si se usa en las cantidades apropiadas no tiene por qué provocar ningún exceso.
Conclusión
En definitiva el coco, puede llegar a variar su precio, pero en su forma natural, es una fruta que tiene mucho que aportar a nuestra buena alimentación, y es por eso que no debemos perder la oportunidad de consumirlo en las formas más accesibles que tengas a tu disposición.
Comparte Ahora

No sabía todas las propiedades y beneficios que nos ofrece el consumo del coco en cualquiera de las formas.