No es nuestra primera vez en el mundo, hemos estado aquí antes, aunque no lo recordemos ¿o sí?; la vida no termina con la muerte, después de ésta nuestra alma pasa a existir en otro plano y dependiendo de cuánto hayamos evolucionado espiritualmente, ésta volverá a la tierra o se unirá a la energía creadora en el universo.

Somos dueños de nuestro destino, somos capitanes de nuestra alma...

Sigue la tabla de contenidos para navegar por la información, esperamos puedas aclarar tus dudas sobre este tema espiritual tan interesante. Conoce uno de los principales pilares del hinduismo, aprende, explora, vive…

¿Qué es la reencarnación?

La Reencarnación es la transmigración del alma en diferentes cuerpos, en diferentes lugares, vida tras vida el alma va aprendiendo lecciones de la existencia humana hasta que logra alcanzar un estado de conciencia muy alto. Esta doctrina propone que todas las almas de los seres humanos están sujetas a un ciclo de nacimientos, en dichos ciclos, el alma en realidad está purgando por todo lo malo a través del sufrimiento administrado por la ley del karma, el cual es considerado como un castigo en esta vida por algo cometido en una vida pasada, en pocas palabras, el karma es una especie de purificación para las vidas futuras.

Historia de la reencarnación

La idea de la reencarnación ha existido desde el inicio de los tiempos, aquellos que vivieron antes que nosotros en religiones tales como: la egipcia, griega, el hinduismo, budismo, taoísmo, jainismo, sijismo y shinto, tenían completa seguridad que había algo más allá esperando por nosotros, también en las religiones no africanas y tribales de América y Oceanía. No obstante, el cristianismo, el judaísmo y el islam, son prácticamente las únicas doctrinas en el mundo que no incorporan esta creencia.

La teoría de la transmigración del alma fue extendida a lo largo y ancho del mundo occidental en la forma del misticismo órfico. Ésta era una religión antigua griega cuya fundación se le atribuye a Orfeo y que se caracterizaba por la creencia en la transmigración del alma. Fueron muchos los filósofos occidentales y griegos que apoyaban la metempsicosis en una forma u otra, terminando por convertirla en una doctrina tanto oriental como occidental.

En Grecia

Este es un karma automático, que sucede en el mismo momento en el que se está llevando a cabo la acción. Por ejemplo, la satisfacción automática que se siente al ayudar a quien lo necesita, o el sentimiento negativo que se sufre cuando se hace daño a alguien.

En Egipto

Los antiguos egipcios también creían que los seres humanos podían reencarnar. Todo hombre, cuando moría, tenía una prueba que transcurría en el Aduat, el cual era una especie de purgatorio, es decir, un lugar donde se pesaba el corazón del difunto en una balanza, y se le hacían una serie de preguntas a las que debía contestar. Los que eran bastante sutiles podían llegar a la Tierra de Amón, el lugar mágico donde cada uno encontraba lo que deseaba encontrar. Pero los que, carecían de fuerza espiritual, quedaban atrapados en las ansias de volver a la tierra, no pasaban el Aduat y debían volver otra vez a las experiencias terrenales.

En la India

En el Hinduismo, se cree que la calidad de la reencarnación es determinada por el mérito o la falta de méritos que haya acumulado cada persona como resultado de sus acciones; esto se

conoce como el karma de lo que el alma haya realizado en su vida o vidas pasadas. Las almas de los que hacen el mal, por ejemplo, renacen en cuerpos «inferiores» (como animales, insectos y árboles), o en estados aún más inferiores de vida.

El Jainismo es otra religión posterior al hinduismo, en la cual se cree que las almas van recogiendo los frutos de sus buenas o malas acciones a través de sucesivas vidas. Cuando un jainista acumula suficiente buen karma, la pureza de su alma puede ayudarlo a reencarnar en una entidad semidivina.

Asimismo, en el Sijismo, creen que el alma tiene que pasar de un cuerpo a otro como parte de su evolución; dicha evolución finalmente resultará en una unión con el universo mediante la purificación del espíritu.

El budismo, por su parte, enseña que no siempre se experimentan los resultados del karma inmediatamente; en ocasiones se cumplen mucho más tarde e incluso en otra vida. Los budistas han sostenido a lo largo del tiempo que el proceso de volver a ser, se produce no sólo en esta vida, donde nos renovamos a cada instante, sino además más allá de la barrera aparente de la muerte, donde nuestra voluntad determina, asimismo, la forma en que renacemos.

Según el Taoismo, el Tao es un principio supremo que impregna todo el universo, y por tanto su naturaleza es inmortal y eterna. La reencarnación existe ya que nada muere al estar todo lo vivo fluyendo con el Tao, es decir, el taoísta no busca acabar con la reencarnación, sino que sigue el camino del Tao cuya culminación es volverse uno con el Tao, y por tanto, conseguir la inmortalidad.

El Shinto se vió claramente influenciado por las creencias del budismo, es además una mezcla entre el animismo y el chamanismo, teniendo presente la idea de la reencarnación como espirítus que se comunican y relacionan con los vivos.

En América

Para finalizar te daremos a conocer las leyes del karma, para que puedas aplicarlas día a día y disfrutar de sus beneficios.  

Las leyes del karma, se sustentan en la idea de que cada reencarnación tiene influencias de los actos realizados en las vidas anteriores. Las palabras y los pensamientos, por su parte, también condicionan el karma. Nuevamente te recuerdo que es el karma a través de sus leyes para que siempre tengas presente, que es muy importante conocer a profundidad todo lo que empezamos a poner en práctica en nuestra vida.

La evidencia cientifica de la reencarnación

A pesar del escepticismo de muchas personas, la reencarnación es un tema en constante investigación, el Dr. Ian Stevenson, ex profesor de psiquiatría de la escuela de medicina de la Universidad de Virginia, Estados Unidos, pasó 40 años investigando historias sobre la reencarnación en infantes.

El Dr. Stevenson logró investigar más de 3.000 historias de niños que expresaban tener recuerdos y conocer personas de supuestas vidas pasadas. Según él, el número de casos que vale la pena considerar es tan alto que supera la capacidad de su equipo para investigarlos todos.

Fobia por traumas en vidas pasadas

Algo muy interesante para el Dr. Stevenson eran las diferentes fobias que se desarrollaban en los sujetos a partir de situaciones traumáticas experimentadas en vidas pasadas. Como el Dr. Jim Tucker escribe:

“El comportamiento de los niños era muy interesante. El Dr. Stevenson redactó un artículo sobre las diferentes fobias que muchos de los niños reflejaban y que generalmente estaban relacionadas con el modo en que murieron en la vida que afirmaban recordar.”

Mencionó que el 36% de los niños de una lista de 387 casos, mostraron dichos temores. Estas señales tuvieron lugar cuando los niños eran aún muy pequeños.

Todo esto parece mucho más que una mera casualidad, los niños estuvieron en capacidad de identificar con precisión a antiguos conocidos de vidas anteriores.

Más impresionante aun fue una niña libanesa que pudo recordar e identificar a 25 personas diferentes de su vida pasada además del tipo de relación que tuvo con cada una. Los mejores hallazgos del Dr. Ian Stevenson fueron recopilados en un libro titulado “Veinte casos que hacen pensar en la reencarnación”.

El Dr. Ian tiene otros libros y documentos publicados que fueron ampliamente aceptados por la comunidad científica en general.

Casos de reencarnación

Nacida hablando sueco

El profesor Stevenson estudió a una estadounidense de 37 años de edad, quien al someterse a la regresión parapsicológica pasó a hablar sueco. La mujer dijo haber sido un ciudadano sueco llamado Jensen Jacoby. Su vocabulario contenía cerca de 100 palabras, pero expertos confirmaron su acento como sueco y el habla como mezclada con noruego. Entrevistas con los familiares de la mujer excluyeron que hubiera aprendido algún idioma escandinavo.

Quemaduras de un soldado Japonés

Otra investigación de Ian Stevenson incluye a una niña birmana, Ma Win Tar, nacida en 1962 y quien desde la edad de tres años pasó a identificarse con un soldado japonés capturado por birmanos, atado a un árbol y quemado vivo. La niña tenía defectos congénitos en ambas manos: su dedo medio y anular de la mano derecha estaban entrelazados y libremente unidos al resto de la mano. Le faltaban varios dedos o tenían anillos de constricción. Su muñeca tenía depresiones similares a las dejadas por una cuerda quemada.

Reencarnado con la misma escritura

Taranjit Singh es un niño indio que desde los dos años de edad decía que su nombre real era Satnam Singh, hijo de Jeet Singh, y que había nacido en otro pueblo a unos 60 kilómetros de su casa. Relató que era estudiante de noveno curso cuando falleció en un accidente de tráfico, y que llevaba 30 rupias en la cartera y libros que quedaron manchados con su sangre. Al oír esta historia tan extraña, su padre Ranjit comprobó que en el pueblo mencionado un adolescente llamado Satnam Singh sí fue atropellado por un motociclista. Ranjit se encontró con dicha familia, que le confirmó los detalles mencionados por Taranjit. El último además identificó correctamente a Satnam en las fotos de la familia Singh.

El experto forense Vikram Raj Chauhan comparó la escritura del cuarderno de notas de Satnam con la de Taranjit y las encontró semejantes.

De igual manera, otro Dr. famoso que ha logrado hacer grandes aportes al tema de la reencarnación es Brian Weiss, aunque sus tesis han sido blanco de críticas por parte de sus colegas, sus libros “Muchas vidas, muchos maestros” y “El mensaje de los sabios” son un claro y profesional ejemplo de cómo se produce la reencarnación, obteniendo la información de primera mano, por parte de narraciones de sus pacientes en estado hipnótico.

Todos tenemos nuestros guías espirituales, los cuales antes de que se produzca una nueva reencarnación, estudian con nosotros la ruta que hemos de seguir. En esta ruta son demasiados los aspectos que entran en juego, pero fundamentalmente la hoja de ruta dispone la coincidencia de deudores y adeudados para saldar el karma contraído.

Nuestros guías iluminados por la sabiduría y el entendimiento, son capaces de orquestar un marco perfecto donde interactuemos con otros espíritus encarnados para que se produzca el ansiado encuentro que nos libere.No obstante, cada quien decide si seguir esa ruta o alterarla, a pesar de esto último hay una línea maestra de la que no podemos escapar, suele denominarse como “misión”, y ya que la hemos aceptado antes del nacimiento tendremos que someternos a la consecución de la mísma.

¿Como se produce la reencarnación?

Nuestros guías determinan nuestras necesidades evolutivas y por eso hemos de reencarnar en un determinado tiempo y lugar. Entonces tomamos una madre eventual para esta existencia.

Como espíritus que somos, esperamos el momento que se produzca la fertilización del óvulo y en el momento que se genera el embrión, descendemos hasta él. Este proceso es muy doloroso para el espíritu, puesto que sufre una contracción energética importante, esto dependiendo del mayor o menor estado vibratorio que tengamos.

Los primeros días el espíritu va tomando contacto con el embrión, y a medida que éste se va desarrollando, el espíritu va ocupando su lugar. Es entonces cuando el espíritu transfiere en su totalidad su energía sutil, que viene condicionada por su karma y por su naturaleza (carácter adquirido), junto a la hoja de ruta a cumplir.

La forma que va adquiriendo el feto es el resultado de estas energías necesarias para desarrollar nuestro papel en esta reencarnación. El feto aún mantiene su consciencia espiritual mientras está sujeto al vientre materno. Estos 9 meses son fundamentales para que su energía sutil vaya dando forma a la carne y a la mente del individuo.

En el nacimiento, el nuevo individuo sufre ya definitivamente el dolor de la reencarnación, y queda sometido a la vivencia de la experiencia evolutiva. Sin embargo, el reencarnado mantiene hasta los siete años aproximadamente un contacto más o menos directo con la Realidad espiritual de la Creación. En estos primeros años el niño es capaz de percibir aún retazos de la realidad porque su kundalini, el portal hacia la elevación de nuestra consciencia, aún no se ha asentado a la altura del hueso sacro de la columna vertebral. Esta energía Madre de la Creación nos mantiene aún en conexión directa con la Realidad espiritual, amándonos y protegiéndonos para que el proceso no se desvirtúe de lo pactado. Alrededor del séptimo año la energía kundalini desciende totalmente a lo largo del canal medio quedando enrollada en estado latente a la altura del hueso sacro (hueso sagrado). En este momento perdemos la conexión con la Realidad y pasamos a los brazos de la mente.

Conclusión

El alma es nuestra parte no-física que siempre ha existido y siempre existirá, ya lo decía un pasaje importante del taoísmo, el Chuang Tzu: “El nacimiento no es un comienzo, la muerte no es un fin…” En cada vida nos enfrentamos a situaciones que nos harán crecer, nuestra mente debe alcanzar ese estado máximo de consciencia, estamos aquí por algo y ese algo ya lo hemos decidido antes de nacer, hay que disfrutar de todas las enseñanzas del camino y vivir a plenitud cada momento, agradecer que todo lo ocurrido, lo que está ocurriendo y lo que ocurrirá es un lazo infinito atado a nosotros para nuestra evolución, sabiendo que quizás ya nos hemos visto antes, en otras vidas, en otros cuerpos, en otros tiempos.

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